UA-28861861-1 Fotos Antiguas de Mendoza, Argentina y el Mundo de cada década desde 1880: 06/15/16

miércoles, 15 de junio de 2016

Brown y el entierro de dinero en 1812


En el desolado camino –hoy avenida Quintana– que unía la Recoleta con la parte poblada de la ciudad de Buenos Aires, en la noche del 14 de abril de 1812, una partida celadora comandada por el capitán Juan José Ferrer detuvo a tres sujetos que evidenciaban conductas sospechosas. El trío estaba conformado por:
Un inglés alto y pelirrojo, ataviado con un poncho pampa, un joven criollo de condición humilde y un moreno aún más pobre.
Nada inocente podría estar haciendo el grupo en la Calle Larga (Quintana, de 400 metros, iba desde las actuales Libertad hasta Callao sin ser cruzada por ninguna otra calle) a partir de las ocho, cuando el sol se había puesto y la oscuridad ofrecía amparo.
La partida celadora los detuvo. El inglés del poncho protestó por dos motivos: era súbdito británico y, además, no había hecho nada malo. Sin embargo, su inocencia estaba muy en duda. En cuanto al criollito y al negro, su único delito era haber obedecido a su amo. ¿Qué habían hecho estos tres hombres? Sepultar un tesoro junto a unos sauces.
Tanto los empleados como el inglés – Irlandés en realidad – fueron alojados en el Cuartel del Regimiento de Patricios, en la Manzana de la Luces. El enigmático sepulturero era Guillermo Brown, de 25 años, comerciante en ese entonces, y futuro almirante y prócer de las fuerzas navales de la Patria.
Todo el día 15 estuvo en la prisión del cuartel. El 16 le escribió al cónsul. capitán británico Peter Green: “Como vasallo de Su Majestad Británica me tomo la libertad de dar parte a usted que entre las 7 y 8 de la tarde del 14 del corriente, estando en el camino que tira de la Recoleta a la ciudad, sin armas ni nada con que defenderme, un oficial con su partida me hicieron prisionero y me condujeron a la cárcel de donde escribo ésta (…). El motivo que me instaba pasar por este destino era el entierro de unos quinientos pesos, que había mandado por mi criado y un negro, y que iba a efectuar en algún lugar seguro de la playa por el camino de San Isidro, para quedar allí hasta que se me presentara la oportunidad de un buque mercante que los condujera a mi mujer y familia en Inglaterra, a fin de que participara conmigo una parte de lo que con tanto trabajo he ganado”.
¿Era delito sepultar dinero? No. Hasta era habitual hacerlo: la gente no guardaba sus valores en el colchón, sino que los enterraba. Pero se presumía que quién lo hacía en la costa quedaba a la espera de una noche propicia para embarcarlo. Cuando las condiciones del tiempo lo permitieran (baja visibilidad y aguas calmas) era desenterrado y cargado a un bote que lo transportara hasta un buque, salteando los controles de la Aduana.
Cabe preguntarse por qué no guardaba uno el dinero en su casa y lo transportaba al bote en la noche ideal. Eran varios los motivos. Uno de ellos, la seguridad. Brown había terminado un negocio nada fuera de lo común (llevaba mercadería a Chile en un barco que se averió y terminó cruzando los Andes con mulas cargadas). A Buenos Aires regresó con buena cantidad de dinero. Él no vivía en una casa propia, sino en la Fonda de los Tres Reyes. Estaba muy expuesto a que le robaran la recaudación. Debe notarse qué, según declaró, él no llevaba el dinero, sino que lo había pasado al criado y al negro para que lo transportaran. Era una manera de proteger sus ahorros, porque si lo asaltaban en el camino, sólo a él lo revisarían.
Ese tipo de depósito era común y se denominaba entierro o tapado.
El capitán Green logró convencer a las autoridades de que el irlandés había actuado con desconocimiento de las normas aduaneras y que en todo caso su idea era pagar el viaje a su familia para que se radicaran en Buenos Aires. Fue liberado bajo promesa de que no volvería a hacerlo.
Fuente: http://blogs.lanacion.com.ar/historia-argentina/costumbres/brown-y-el-entierro-de-dinero-en-1812/

El Tren trasandino hacia 1940. Mendoza



(Foto Archivo General de la Provincia).

En julio de 1905, obreros encontraron un tesoro de monedas de plata escondido en la esquina de Santa Fe y Agüero (Capital Federal).


Daniel Balmaceda

"País limpio pueblo sano", campaña solidaria. Buenos Aires 1957.



Cambio de vías en el Ferrocarril del Sur, 1912.



Archivo General de la Nación

Fábrica de Cubas y Toneles para la actividad vitivinícola de Romualdo Gregotti e Hijos, desde 1895. Foto de 1904


Bienes Patrimoniales. Ex Casa Cano Arzobispado, Ciudad Capital de Mendoza


Siendo la única vivienda de la ciudad que cuenta con una cúpula sobre el hall de entrada, la Ex Casa Cano se suma a la larga lista de edificios históricos que ostenta la ciudad de Mendoza. La construcción de una planta data de 1925, y expone un lenguaje formal ecléctico sobre composición académica. Cuenta con elementos franceses en mansarda con crestería; óculos; cartelas; guirnaldas, combinados con otros modernistas como la marquesina de hierro en el acceso y los vitrales.

Almon Strowger, 1839-1902, inventor y pionero del primer sistema telefónico automático. La primera central telefónica sin una sola enagua.


El teléfono se extendió rápidamente por todo EEUU y en sólo un año cruzó el charco para llegar a Europa. En 1878 Bell inauguró la primera central telefónica en New Haven, Connecticut (EEUU) con 21 abonados, entre los que estaba el novelista Mark Twain. Hasta estas centralitas llegaba el cableado de los abonados y las operadoras de la centralita -porque normalmente eran mujeres- se encargaban de conectar manualmente las clavijas del panel y de esta forma conectar el teléfono de quien llamaba con el del número solicitado

Almon Strowger era un empresario que tenía una funeraria en Kansas City. Su vida transcurría normalmente hasta que, sin saber cómo ni por qué, su negocio comenzó a perder clientes. Comenzó a investigar para ver qué había cambiado en el negocio; el único cambio era que hacía unos meses se había contratado una línea telefónica que, en teoría, tenía que haber servido para aumentar los clientes y no para empeorar el negocio como estaba sucediendo. Aquello no cuadraba, hasta que se descubrió el pastel… una de las operadoras de la centralita telefónica local era la esposa de un propietario de la competencia y todas las llamadas solicitando los servicios de una funeraria iban a su competidor. Strowger lo puso en conocimiento de los superiores de la operadora pero no hicieron nada. Así que, decidió arreglarlo él mismo.

Su idea era centralitas automáticas para evitar el desvío interesado de llamadas y a las operadoras cotillas que gustaban de escuchar conversaciones. Hizo una maqueta de su invento y, gracias a los conocimientos en electricidad de su sobrino William, la hicieron funcionar. En 1889, solicitaron la patente del Automatic Telephone Switching System (Sistema Automático de Conmutación Telefónica) y les fue concedida con el número US447918 en 1891. Ya con la patente, buscaron un socio capitalista que pudiese financiar la fabricación y comercialización de su invento. Tras algún que otro fiasco, el vendedor Joseph Harris aceptó la propuesta pero siempre y cuando se constituyese una empresa… así nació Strowger Automatic Telephone Exchange. El 3 de noviembre de 1892 se instaló en La Porte (Indiana) la primera central telefónica automática con capacidad para 99 abonados. La presentación fue todo un éxito y algunos la bautizaron como…
La primera central telefónica sin una sola enagua.
No todo el mundo estaba feliz con las nuevas centralitas; las operadoras se quedarían sin trabajo. Strowger se acordó de ellas en el discurso de presentación…
Me dicen que las operadoras están enojadas conmigo por dejarlas sin trabajo pero son los ajustes propios de la evolución […] El teléfono sustituyó a los mensajeros y esta máquina sustituye a las chicas. […] Las mejoras continuarán hasta el fin de los tiempos…

Lógicamente se fueron haciendo mejoras y aumentando la capacidad de las centralistas llegando a Europa en 1898. Ese mismo año, Strowger decide echarse a un lado y dejar el negocio: vendió la patente por 1.800 dólares y su participación en la empresa por 10.000 dólares. Dieciocho años más tarde, en 1916, la compañía de Bell compró el invento de Strowger por 2,5 millones de dólares. Strowger se retiró a Florida donde el clima era más benigno para sus dolencias y, otra vez, volvió a montar una funeraria. Falleció el 26 de mayo de 1902, a los 62 años, y fue enterrado en el cementerio de Greenwood al día siguiente. En 1949 se colocó una placa conmemorativa…
Aquí descansan los restos de Almon Strowger, 1839-1902, inventor y pionero, cuyo sueño de un mejor servicio telefónico le inspiró para inventar en 1889 el primer sistema telefónico automático. Esta placa se coloca en su honor en el 110 aniversario de su nacimiento por los miembros agradecidos de la industria telefónica 19 de octubre 1949.

Fuentes e imágenes: HistelAlmon StrowgerRobinson Library 

Alegato por juicio de divorcio, año 1873. Documentos Escritos. Tribunales. Legajo B4.



Transcripción:

Señor Juez de la Eclesiástica: Don Teodoro Bonecarrere mayor de edad y domiciliado a los efectos de este Juicio en el Estado del letrado que me patrocina -Yo - a Usted en la mejor forma expongo: que después de la demanda interpuesta por mi esposa solicitando divorcio que este Tribunal tuvo a bien no hacer lugar por no encontrar fundamento bastante, pues le fue imposible a aquella justificar sus quejas supuestas, que una vez que manifesté frente a un Juez de Conciliación las sospechas que abrigaba frente a la conducta criminal de Feliza Bartabluru quien ha tenido relaciones ilícitas con Don Luis Pascual, y sobre todo Sr, después de haber presenciado y visto que para conducirla frente a la casa de ejercicios - donde actualmente se halla - fue necesario que un Comisario de Policía, haciendo uso de la fuerza pública la extrajera de un cuarto donde permanecía encerrada con el mancebo indicado a las nueve de la mañana. 

Ante todos estos hechos comprenderá fácilmente su Señoría que no es posible vivir con tranquilidad en el hogar doméstico en unión matrimonial con la mujer que así lo ha mancillado. En consecuencia, me veo impelido a venir a este Tribunal solicitando se sirva decretar oportunamente nuestra perpetua separación teniendo por acusada a la predicha Felisa Bartabluru por el delito degradante de adulterio, por tanto, habiendo por interpuesta mis demandas en formas, dígnese vuestra señoría proveer de conformidad. Será Justicia. Teodoro Bonecarrete.

15 de Junio de 1946: Se inaugura en la ciudad de Mendoza el cine Cóndor, que suscribe un convenio de exclusividad con la empresa Film Andes, para realizar en su sala los estrenos cinematográficos.


15 de Junio de 1884: Llega a Mendoza la primera locomotora del Ferrocarril Andino, en prueba piloto para los rieles recién tendidos.


15 de Junio de 1872: Se concede a José Olguín la autorización para instalar en la ciudad de Mendoza el alumbrado a gas.


15 de Junio de 1822: Se edita el primer número del Registro Ministerial, publicación semanal y órgano de difusión oficial del Poder Ejecutivo, donde se publican todas las leyes, decretos y disposiciones oficiales. Actualmente se denomina Boletín Oficial de la provincia de Mendoza.


Cuidacoches en la cancha de fútbol. Buenos Aires, agosto 1929.


Archivo General de la Naciòn

El durazno lleva ese nombre por tener una piel más dura que la del resto de los frutos similares.



Daniel Balmaceda
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