UA-28861861-1 Fotos Antiguas de Mendoza, Argentina y el Mundo de cada década desde 1880: 03/23/15

lunes, 23 de marzo de 2015

Ferrocarril Trasandino. Tren con locomotora Kitson Meyer en sector de cremallera. (Mendoza)


El Balneario de Las Torpederas, situado en Playa Ancha, es uno de los más populares de Valparaíso. Chile c. 1920



Cuenta con equipamiento y tiene una continua movilización. Su nombre se debe a que allí existió una base de lanchas torpederas.
Variados destinos ha tenido la playa de las Torpederas. Antes que Juan de Saavedra llegará a Valparaíso en 1536, esta playa era una caleta de los changos, los primitivos pobladores de las costas de nuestra región.
Después, en los tiempos de la Colonia los pocos changos que quedaban por estos lados se alternaban en esa playa con uno que otro poblador de la naciente aldea que era Valparaíso en aquella época. Pasaron muchos años para que la playa adquiriera otro carácter que el de caleta virtualmente solitaria, y sólo fue a fines del siglo pasado cuando la vida de la ciudad llegó también hasta este sitio y le dio animación. Fue cuando se construyó en la caleta un gran galpón para guardar las lanchas torpederas que habían operado en la Guerra del Pacífico. Años después de la guerra, allá por 1887, esas torpederas fueron depositadas en dicho galpón y dos de ellas solían estar fondeadas en la bahía de Valparaíso en servicio activo eventual hasta 1895. De ahí surgió el nombre de “Torpederas” que hoy lleva la primitiva caleta de los changos. Llego el siglo XX y una nueva arma bélica se instaló en la caleta y el antiguo galpón de las torpederas fue reemplazado por un hangar. Era la aviación naval que se había creado en nuestro país y que comenzaba a dar sus primeros pasos. Eso ocurría en 1922, y junto con ella surgía el edificio del antiguo balneario, con un salón de baile, una terraza hacia el mar y un pintoresco miradero. La aviación naval estuvo allí poco más de ocho años y, al formar parte de la Fuerza Aérea de Chile fue a desarrollar sus actividades en Quintero. Fue entonces cuando la Playa de Las Torpederas comenzó a adquirir su ritmo de animado balneario y sus arenas se llenaron de gente en los veranos. Desde entonces Las Torpederas ,que también estuvo a punto de convertirse en un gran astillero, ha ido adquiriendo cada año mayor actividad como balneario y como sitio de recreo para miles de porteños


Fuente: Valparaiso Nostálgico


Ingreso al parque General San Martín por Avenida El Libertador junto a los caballitos de Marly. Principio siglo XX. Mendoza


Biblioteca Ambulante


Comision de damas de la Sociedad de Beneficencia, visitando a los presos en la Penitenciaria de Mendoza (año 1900)


En la cárcel de Mendoza los presos en ella reclusos estuvieron de fiesta.
Las damas que componen la sociedad de Beneficencia mendocina no han echado en olvido que los encarcelados son seres también dignos de compasión, y que buena parte de los filósofos modernos que se ocupan de derecho penal
Se han preguntado algunas veces si el hombre tiene derecho de privar de su libertad al hombre y si inspirados en un criterio de justicia, tal vez erróneo, debemos suponernos con facultades para castigar á nuestros semejantes en
 una forma que más tiene de venganza que de otra cosa.
Este año, siguiendo la costumbre establecida hace tiempo, en la misma fecha, las referidas damas de la Sociedad de Beneficencia, sin meterse en tales honduras filosóficas, y dejándose guiar únicamente por los sentimientos de su corazón, que guía y encauza el Evangelio, asistieron á la cárcel de Mendoza, repartiendo algunos socorros de los fondos con que cuenta la asociación, aumentados con diversas donaciones. Durante ocho días los detenidos escucharon las pláticas de un sacerdote y terminada la misión se confesaron los que de ello manifestaron deseos.
El mismo día en que fueron á arrodillarse ante el tribunal de la penitencia, se les sirvió un gran almuerzo costeado por la aludida comisión de damas.
De esta manera, los presos, con el alma limpia de pecados y en espera de un mundo mejor, ven recompensada de una manera positiva su fe, pudiendo decir como el clásico, después de satisfecho su apetito ó su glotonería:—¡ Qué bueno es Dios!

Fuente; Revista Caras y Caretas



A mediados del siglo XIX en casi todas las casas de Buenos Aires había al menos un loro o un canario.


Daniel Balmaceda

Protesta de estudiantes en la Facultad de Mendoza 1966





Mendoza: Estudiantes toman la facultad y realizan una protesta. Primeros planos de un cartel colocando en el frente del estableciendo con la siguiente leyenda: -"Esta Facultad ha sido tomada por sus alumnos". Vistas generales de los alumnos reunidos en el frente del edificio portando carteles de protesta que dicen: -"Por los derechos estudiantiles" y "Por la renuncia de los profesores Estrada y Torres". (Sin sonido)
Fecha: 1966
Duración: 27 segundos
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...